Érase una vez una delincuente malvada y cruel, sin genio pero tampoco fiel, Luna.
Robaba de noche, solo cuando había luna llena.
Un día hubo luna llena, pero Luna no quiso robar, se adentró en el parque de perros.
Vio una silueta de persona y al segundo escuchó unos aullidos y vio más personas que se acercaban a ella. La rodearon. Luna cerró los ojos se escuchó un grito:
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡AAAHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Luna se convirtió en una licántropa y aulló bajo la luna.
Solo robaba en luna llena porque era su destino, siempre lo había sido. Por fin se había liberado de robar.
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No está mal pero, ¿por qué le gustaba robar?
Hola Sabrina!
En realidad no le gustaba robar, lo hacía por que su instinto era superior, ella no controlaba sus actos. No era ella la que decidía eso