En 2.100 un hombre llamado Frank decidió crear un zombi para vengarse de sus enemigos, pero algo falló y la carga de potencia fue más alta de lo necesario por lo que el zombi en vez de matar personas para alimentarse de sus cerebros empezó a asaltar casas, coger las pantallas y durante el día en vez de mostrarse veía lo que había en la televisión, por lo que Frank lo enterró en un cementerio y creó otro, pero las tormentas que usaba para canalizar la electricidad y revivir a medias al muerto volvió a ser muy fuerte y se creo otro zombi de las pantallas.
El zombi de las pantallas hizo lo mismo que el anterior y la solución de Frank fue la misma.
Frank no se daba cuenta de que había demasiada carga por lo que fue al cementerio y esperó noche tras noche hasta que hubo una tormenta adecuada y canalizó y dirigió los rayos hacia todos los muertos del cementerio que si salieron de sus tumbas, pero Frank olvidaba algo, no podía darles ordenes a muertos vivientes, porque no había inventado algo que sirviera para controlar cerebros ausentes de cerebros, por lo que Frank, el único que sabía como pararlos murió convirtiendose también en un zombi sediento de sangre, él si mato a sus enemigos igual que los zombis mataron a los suyos, pero había un problema, de ellos solo quedaban sus descendientes por lo que la ciudad entera fue arrasada por zombies y lentamente el mundo entero.
